Cuando hace unos meses decidí hacer un rececho de macho montés, no sabía a lo que me enfrentaba, era una experiencia desconocida, un lugar desconocido y una caza desconocida, pero después de dos días recechando puedo decir que he conocido el hábitat y la forma de comportarse de este maravilloso animal, difícil de cazar, pero maravilloso de observar. El rececho con Huntts y de la mano del guarda para mi ha sido una experiencia única.